Comprensible

Es compresible que alguien te busque solamente cuando tiene necesidad de “caricias”. Según Eric Berne, en el libro “Juegos en los que participamos”, satisfacer el apetito de estímulo tiene la misma importancia para la supervivencia del organismo humano que la necesidad de ingerir alimentos. La sublimación del hambre de estímulos infantil viene a ser el apetito de reconocimiento. De allí a ciertas actitudes narcisistas existe mucha distancia, pero no es dífícil conjeturar que la demanda en exceso de reconocimiento puede derivar en lo segundo.

Dice Berne: “Caricia puede emplearse de forma coloquial para definir todo acto que implica reconocimiento de la presencia de otra persona. Por tanto, la caricia puede utilizarse como la unidad fundamental del acto social. Un intercambio de caricias constituye una transacción, que es la unidad básica de las relaciones sociales.”

Pues bien, prefiero pensar que la demanda de reconocimiento por algún interlocutor quizá sí era necesaria por x o z, en su momento, y no derivaba de un mecanismo de defensa narcisista, o mejor así: prefiero negar que era una descarada presunción. Y bien por mi interlocutor, pero por que me parecen raras ciertas actitudes y algunas cosas necesitan un punto punto, se fortalece en mi pensamiento un “ya no va más”.

¿Comprensible no?

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~ por Admin en diciembre 9, 2007.

4 comentarios to “Comprensible”

  1. Wau, creo que Berne le está dadno muchas infulas a las caricias. “unidad báscia de las relaciones sociales”. De todas maneras, no creo que SIEMPRE sea asi. Realmente no lo creo.

  2. Para Berne es la “transacción” la unidad básica de las relaciones sociales o de la interacción social; la “caricia” es un acto de reconocimiento hacia la otra persona, osea una respuesta, no adulación. Su teoría es más profunda.
    Pero ya que lo decís, de repente en una transacción no todo son caricias, quizás aveces son golpes, o quizás aveces no hay transacción, osea no hay interacción social lo que no quiere decir que se rompe el vínculo en función del tiempo, pienso yo, sino en función de la calidad de interacción.

  3. Hola, paseando por los blogs me encontré con el tuyo, que por sierto muy interesante.

    Desde mi punto de vista.
    Una caricia es una manifestación, una acción, que no nesesariamente va ligado a un sentimiento de la circunstancia. Pueden haber distintos tipos de caricias. Caricia a un amigo, familiar; una amistad. Y otro podria ser el de la seducción. Que ese si puede ser visto como una adulación; pero una adulación en el sentido más sensualista, insitante. Una provocación que tiene que ver con una la necesidad de “cariño” o de amor.

    La interpretación de amor es importante para tratar esto.
    nesesariamente separemos el “amor”, entendida como amistad, del amor sexual. Nesesaria separación pues ambos pueden ser factores determinantes al momento de trasmitir; en este caso una caricia.

    Arriesgandome un poco, dedusco que al que te referís es el segundo. Puesto que está dado por la relación genérrica de sexos.
    Pues en este caso la insitación “caricias” se convierte en un medio transmisor hacia la relación sexual. Es mero artificio de éste, mero conductor. Como lo es la caña de pescar al pez, =D. Pues el transmisor se libra de los obstaculos que le impidan obtener su cometido, en este caso tu aparente indiferencia o tu no-predisposición.

    En el otro caso, que tiene que ver más con la amistad; osea familiares o amigos. Quizá se convierta más en un factor de necesidad afectiva. También en ese caso el medio de transmición son las caricias. Insitaciónes o provocaciones que buscan una respuesta concreta, que es el de sencibilizar al otro para que éste responda con el amor a petición.
    No olvidemos que el amor es una necesidad, y que en nuestro cerebro se manifiesta con unas sustancias que pueden ser basicamente la dopamina y la ocitocina, y que haveces por la carencia de éstos provocamos estímulos de un interlocutor para que pueda ayudarnos a emanciparlos.
    En el primer caso las sustancias que necesitamos son las mismas, pero quienes se encargan de jugar el papel de comerciantes son las hormonas. Es decir que se apoderan de nosotros, y nos llevan a hacer cosas que hacen que nos parezcamos más a los animales. Sino decime que es lo que pasa al final de “el perfume”. ¡Embriaguez total! ¡Uso mínusculo de la conciencia!

    Un beso.
    Jorge.

  4. Berne utiliza la caricia como una metáfora, como elemento del acto de interacción social entre dos o más personas. y no, no me refiero ninguno de los dos casos q mencionás.
    Para aclarar el asunto me refiero a un boludo que parece que piensa que puede utilizar a otros para alimentar sus ínfulas, pero en realidad le importa un carajo lo demás.

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